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Mi vida en la Academia Chronos, cap 2.

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Mi vida en la Academia Chronos, cap 2.

Mensaje por veroub/IzumiSora el Jue Oct 22, 2015 12:47 pm

Capítulo 2: Nuevo día…¿Nuevo club?
“Veronica, despierta. Tenemos una hora justa.” Fue mi despertador ese día. La voz dulce de un Sou recién levantado me hizo sonreír. Me levanté junto a él, y aclaré mi vista, eliminando la borrosidad que ofrecía el estar recién levantada. Miré a Izumi, y aparté la vista rápido. “Me olvidaba de lo bueno que estaba…” (Necesito remarcar este dato. Estaba…Oh, Dios.) Cogí mi ropa y me levanté, dispuesta a irme.
-No te molestes. Ya me iré yo.- Sonreí, le dí las gracias, y esperé a que se fuera para empezar a cambiarme. No era un proceso especialmente largo. Simplemente ponerse la falda, unas medias oscuras (No me suelen gustar las faldas cortas), atarse los mocasines, la camisa, la chaqueta y…Oh, no. Descubrí algo en lo que no había caído: No me sé atar una pajarita. Heh, heh. Bueno, da igual. Cogí las cosas que me hacían falta ese día y las empecé a guardar en la mochila, junto a mi móvil en silencio y mis auriculares y, lo reconozco, algún que otro libro de la estantería de Izumi. El peliblanco entró y me vio recogiendo. Se dirigió a mi lado y empezó el mismo proceso que yo.
-Oye, Izumi… ¿Tú sabes cómo atar esto?-le dije, enseñándole la prenda para el cuello.
-Claro. Deja que acabe de recogerlo todo.-Me dijo. Así lo hice. Acabó en poco tiempo, y cogiendo el trozo de tela, se puso a mi espalda, casi tocando. Sus recios brazos rodeaban mi cuello, y sus manos enguantadas ataban el lazo característico del uniforme de una mujer en la Academia. Y yo, por alguna razón que aún no entendía, no podía evitar sonrojarme. Una vez terminó, me pasó la mano por los hombros, acariciándomelos con suavidad.
-Listo.- Avisó, aunque yo no quise darme la vuelta.
-G-gracias…
-¿Estás bien?
-Sí, sí…-dije, completamente sonrojada.
-Bien. Te espero abajo.-Y dicho esto, cogió la mochila y se fue. Respiré hondo varias veces y me intenté calmar. Cogí la mochila y fui abajo algo más tarde que Izumi, y nos tomamos el desayuno, otra vez sin mediar palabra. Sou se acabó su plato ligeramente antes que yo, y esperó a que yo acabara, para ir juntos a la escuela. Durante el trayecto, nos mantuvimos en silencio. Él tenía la cabeza algo gacha, y me pareció que estaba desanimado. Al no saber nada sobre él, decidí no meterme en el tema. De repente, una tercera voz, perteneciente a Akira, nos llamó. Izumi suspiró, resignado, y yo sentí miedo a girar mi cabeza.
-¿Qué tal?- Nos preguntó, poniendo la mano sobre un hombro a cada uno de nosotros. Izumi apartó la mano, y yo decidí dejarla porque total, tampoco molestaba, así que…
-Yo voy tirando.
-Bien.-el peliblanco parecía cortante con Akira. Aunque, visto de otra manera, él era cortante con muchos fuera de su casa. “¿Por qué?” Me pregunté entonces. Seguí caminando, y mientras el pelirrojo iba explicando cosas de su vida que no nos interesaban a ninguno de los dos, yo pensé en todo lo que me había pasado hasta ayer. Pasando olímpicamente del acoplado. Fui entrando en mi mundo poco a poco, hasta sumergirme completamente. Éste se puso delante de mí, y me dio un golpecito en el hombro.
-¿A qué vienen esas caras tan tristes?- Me desperté de mi fantasía, y le miré con algo de sorpresa.
-¿Eh? ¿Qué?- dije, en español, y casi a reacción. Akira empezó a reír a carcajada limpia.
-No sigas su ejemplo, Vero, es un mal modelo.
-Te recuerdo que yo no rompo las reglas.-En mi cabeza, el tono de “Turn down for What” sonó ante las palabras de Izumi. Parecía una batalla de titanes.
-No le hagas caso. En verdad soy majo.
-Yo no he dicho lo contrario.
-Oye, ya, deja de hacerme quedar mal.-No hubo respuesta a eso, lo cual me decepcionó un poco. Era evidente que me estaba aguatando la risa, pero es que era demasiado divertido. –Anda, mira, ya hemos llegado.- miré y, efectivamente, habíamos llegado. No dudé en adentrarme en el edificio una vez más. Bak me estaba esperando en la entrada, sabe Dios por qué.
-Anneyong Haseyo!- Otra vez me dio los buenos días en koreano (Como que esto es frecuente en él, voy a empezar a obviar y a deciros: Anneyong Haseyo es “Hola”.). Lo saludé algo cansada, y me acerqué a él, abandonando a Izumi a medida que iba adentrándose en el edificio.-¿Lista?
-¿Para qué?- Le pregunté, sin mucho afán, aunque algo curiosa.
-¡Para hacer el tour! Te voy a enseñar todo el edificio.
-Ah…Perfecto…Pues sí, estoy lista. Eso supongo, al menos.
-¡Bien! Pues sígueme.-Y acto seguido, se fue. Le hice caso, y le seguí, aunque me costaba un poco a causa de su muy rápido paso. Llegamos al gimnasio en relativamente poco tiempo. Extendió un brazo con la intención de enseñármelo de una forma solemne. Era enorme, como el resto de las instalaciones en general.- Este es el gimnasio.
-Pedazo de cacho de cosa…-Susurré en español, mirando sorprendida el enorme recinto. No puso ningún tipo de pregunta. Se limitó a sonreír.-Bueno, ¿Y los vestuarios?- Recuperé el japonés.
-¿Vestuarios? Nos cambiamos en clases. Hay dos clases preparadas especialmente para eso. Una a cada punta del piso, que es el segundo.
-Veo.- estaba poco acostumbrada a eso. Después de todo, escuela dónde había ido, escuela que tenía vestuarios. Siempre. Pero ese no era el caso. El pelinegro se dirigió a otro recinto, y ahí que le seguí. Esta vez, después de una entrada bastante costosa, pero conseguida, estábamos en una especie de jardín del Edén, precioso, lleno de verde, pero sin un solo mosquito o mosca, lo cual me extrañó.
-A esto lo llamamos “El Secreto de Adán”. Es un recinto que permanece secreto y casi inaccesible a los profesores por la entrada. Normalmente se reúnen aquí alumnos que quieren estar solos, o cuando nos envían al patio en Naturales para observar vegetación.
-¿En serio?-Dije, medio en broma, ya que no me lo creía.
-Te lo juro. Sé que suena estúpido, pero cuando eso pasa, esto se llena de estudiantes que da gusto.
-Qué triste, de verdad…
-Sí.-asintió con cara medio de afectado. Aunque se recuperó prontamente.- Bueno, vamos a otra sección.-y se fue. Ahí que le seguí. Llegamos al edificio de los clubs, donde me los presentó todos un poco…Menos el de ARS Magna. Le frené.
-Oye, ¿Y este?- Le señalé.
-Oh, bueno…Es algo secreto. Aunque…No le digas a Kento que te he dicho esto, ¿Vale?
-Soy una tumba.
-En este club bailamos. Es como el de baile, pero cambia bastante. Está muy cerrado: Solo podemos acceder Izumi, Akira, Kento, Tatsuki y yo. Sabes quienes son, ¿no?
-Demasiado.-dije, pensando en el pelotazo de Akira, y la medio humillación de Tatsuki. En cómo era la inquilina de Sou, y en cómo ya había conocido a Kento en Barcelona.
-Nos hemos convertido en bailarines bastante famosos. Somos reconocidos alrededor del globo, y entre el éxito de los discos que hemos sacado, y el de los bailes (Que colgamos en Youtube y NicoNico), nos hemos ganado bastante fama.
-Entiendo. ¿Y sólo bailáis?
-No. También cantamos. Aunque Akira es el cantante principal, los demás también participamos. Y Tatsuki tiene sus propias canciones también.
-Veo.-Dije, sonriendo. Tenía ganas de entrar. No sé, me daba curiosidad.- Y oye, ¿Por qué tengo que guardar esto de Kento precisamente?
-Él es el coreógrafo y el líder principal. Nos dijo que lo guardáramos en secreto.- Me pareció muy raro todo.-¿Te parece si vamos a otro sitio?- su sonrisa se hizo extremadamente grande.
-Vamos pues.-nos dirigimos a las clases. A medio camino, me picó la curiosidad.
-Oye, ¿No deberíamos estar en clases ahora?
-El tutor ha decidido que yo te enseñe la escuela durante la hora de tutoría. Y como es por la mañana…
-Ya. Muy práctico todo…Supongo.
-Ya ves.- una vez llegamos a nuestro destino, fuimos pasando por las diferentes clases, recomendándome estudiantes a los que pueda preguntar por clubs, el funcionamiento general de la escuela, a quién podía encontrar que fuera de mención, etc. No nos gastó mucho tiempo. Llegamos a la clase, y justo sonó el timbre. Cogí el almuerzo y empecé a comer de él. Sinceramente, la comida que preparaba la madre de Izumi era espléndida. Aunque, todo sea dicho, la comida de una madre casi siempre es espléndida. No dudé en terminar todo el plato. Hasta Bak se sorprendió de mi rapidez.
-Relájate, que necesitas respirar entre mordisco y mordisco.- Yo no me reí, pero sí me pegué el canto de la mano contra el pecho tres veces, señal mundial de “Gracioso”. Me devolvió una hilarante sonrisa. Pasamos las clases de nuevo, las cuales se pasaron todas rápidas (Hasta la de matemáticas, y eso ya es decir.). A la hora de comer, Bak decidió que fuéramos con Izumi y Akira a la cafetería, y nos dirigimos a su clase, la 2-A. Kento nos saludó y nos dejó pasar, y Bak fue corriendo hacia Kano, mientras que yo mantenía un paso más tranquilo hacia el peliblanco. Los dos aceptaron, y nos fuimos los cuatro a la cafetería.
Era un lugar bonito, acogedor. Estaba al lado del campo de atletismo. Nos sentamos en una mesa, y Bak empezó el tema de conversación mientras Izumi pedía lo que queríamos.
-¿Habéis oído el nuevo tema que ha salido hace poco?
-¿”¿Puedo besarte en verano?”, canción que canto yo?-Dijo el pelirrojo Bueno, técnicamente el título es “Natsu ni kisu shite ii desu ka?”, pero como dije que lo iba a traducir todo…
-¿La cantas tú?-Dije, sorprendida.
-Sí. Es uno de mis pocos singles.
-DIOS, escucho esa canción a todas horas. Estoy adicta.- Akira sonrió con suficiencia, y Bak celebró…algo.
-¡Al final sí que ha sido una sorpresa!-dijo.
-Espeeeeeeeeera…Si tú has cantado eso…También has cantado “Miroku no Hana”, ¿Verdad?-Ese título no tiene traducción, básicamente porque hasta en la tienda virtual española sale así nombrado. Hasta en Spotify. Búscalo y verás cómo es verdad.
-Exactamente.
-Dios, demasiadas coincidencias…
-No empieces el fangirl aquí, ¿Eh?- dijo en tono de burla. Izumi depositó las cosas sobre la mesa y se sentó a mi lado.
-¿De qué habláis, si no es molestia?-se entrometió.
-De canciones y fangirls.-levantó una ceja en señal de duda, y el pelirrojo se lo aclaró.-Ella ha escuchado “Miroku no Hana”, y “Natsu ni Kisu shite ii desu ka?”-Giró su cabeza hacia mí.
-¿De verdad? Entonces, puede que ya sepa nuestro secreto.-Divisé a Kento entrar y pedir un café mientras, fatigado, se sentaba detrás de mí. “Que resaca…” Llegué a oír en uno de sus susurros.
-Lo dudo mucho. A no ser que se haya escapado de la lengua alguien, o que ella ya lo sepa por las fotos de los álbumes.
-Si os referís al club…-dijo Kento, dejando caer un folleto en la mesa, con mi nombre ya escrito- Ella ya está invitada. Podéis decírselo todo.-“Hombre, muchas gracias.” Pensé mientras movía mi cabeza hacia atrás y sonreía, satisfecha.
-Parece que ya no es tan secreto, ¿Eh, Bak?-miré al chico. Parecía nervioso.
-Neh, ya que más da. Bienvenida a ARS Magna, Vero.-la corta bienvenida por parte del pelirrojo me hizo sonreír.
-Te esperamos a las cinco y media. Trae la entrada firmada. ¿Sabes dónde es?-Sou me miró, y yo, no sin razón, negué con la cabeza.- Te enseñaré dónde es. En el club te daremos las indicaciones necesarias.
-Gracias, Izumi.-Dije, con una sonrisa. Cogimos lo que nos tocaba, y empezamos a comer. La comida de la cafetería…Tengo que decir que no estaba nada mal. Era decente…Vale, estaba buena. Y sí, te dejaban elegir lo que quisieras.
Una vez acabamos, y viendo que sobraba tiempo, rellené el folleto de entrada, y nos fuimos a seguir las clases. Bak y yo casi llegamos tarde, al igual que Akira, pero con un poco de suerte y otro poco de milagroso retraso del reloj, llegamos a tiempo. Las clases siguientes eran sencillas, y teníamos que pensar poco para hacerlas. Cuando sonó el timbre de final de clases, preparé el folleto dejándolo en la mesa, y Bak se acercó, cogiéndolo.
-Ten cuidado. Te lo pueden quitar.
-¿Tan ruines son en esta escuela? Madre mía…-Bak rió ante mi comentario, y en cuanto acabé de recoger la mochila, y viendo que ya esperaba mi anfitrión en la puerta, me puse la mochila y me dirigí hasta él, con Bak detrás de mí. Me llevó hacia el club, y llamó a la puerta. Abrió Kento. Dejó pasar a Bak y Sou, y a mí me pidió la inscripción. Se la dí, y me dejó pasar.
El club no era muy atípico que digamos. Casi parecía el club de Haruhi Suzumiya, el de la “Brigada SOS”: Ordenadores por un lado, no cinco pero uno de bastante calidad, y bastante potente a decir verdad, una vez estuve un ratito con él, por otro lado un perchero con varios trajes, una cámara con un trípode en una esquina, y en la mesa, varios planos de baile. Parecía que Kento hacía doble turno…Quizás aprovechaba las noches de insomnio.
-Deja que nos presentemos de nuevo, Veronica. Con la presentación estándar del club, si eso.-Dijo el profesor-Yo soy Kento Kurou, profesor de la clase 2-A, pero, por educación y costumbre, todos me llaman Sensei. Soy el coreógrafo y hago las veces de líder en este club. Y, lo reconozco…Mis aficiones son beber y fumar en el laboratorio de química. En secreto, claro.-Me reí, y le comenté al de pelo violeta que era una peligrosa afición. Él asintió, dándome la razón.
-Yo soy Izumi Sou. Ya has podido comprobar que mi carácter es frío y serio. Voy a la clase 2-A, y soy miembro del comité disciplinario. Me llaman “El Demonio de la Academia Chronos, Sou”. Me consideran un prodigio. Y como Akira no deja de romper las reglas, estoy en un conflicto casi constante con él.- Le miró con cara de asesino. “Mira, una cosa que no sabía. Debo fijarme en los detalles más a menudo.” Pensé. Miré al peliblanco, y sonreí.
-Yo soy Akira Kano, y voy a la clase 2-A con Izumi y Kento. Se me da especialmente bien el baloncesto, pero soy bastante bueno con los deportes en general. Me suelo meter en peleas, por eso tengo esto.-señaló la tirita que tenía en la parte inferior de la mandíbula.- Aunque no lo parezca, soy MUY torpe. Y muy hiperactivo. Y sí, rompo las reglas a menudo…-Me gustaba la actitud del pelirrojo. Pero no lo notaba torpe…Bueno, ahora ya lo sabía, para futuras caídas.
-Pera…¿Nunca os han dicho que sois el trío?
-Demasiadas veces. Y no quieras saber lo que les ha llegado a pasar por la mente.-me entró un escalofrío…Dios…El yaoi siempre estaría presente, da igual dónde.
-Yo soy Bak Witt, de tu clase. Soy medio koreano, pero mi conocimiento sobre el idioma solo se limita a “Anneyong Haseyo”. También soy bastante hiperactivo, y muy optimista, pero si me dan un duro golpe emocional, puedo tardar bastante en recuperarme.-Asentí, dándole la razón.
-Y por últimos, nosotros somos Tatsuki Sakakibara y Constantine. Yo amo los dulces. De hecho, me han nombrado el rey. Puedo hacer las clases desde casa.-“O sea, que es el único que puede conmutar desde su hogar” Pensé. “Menuda suerte tiene el rubito.”.- Soy más bien infantil… ¡Aunque intento ser más mayor!- Dijo, poniéndose en relevé. Era mono.-Voy a la clase 3-C. Y este es Constantine, pero todo el mundo le llama Kon-chan. Está hecho en Suiza, y planea conquistar el mundo.-Dijo. Miré a Kento.
-Es su peluche favorito.
-Entiendo.
-Bueno, ¡Ahora te toca a ti!- Me dijo Tatsuki, con una sonrisa.-¿Cómo te describirías?
-Pues a ver…Soy Veronica Fernandez, y voy con Bak a la clase 1-B. Soy española, y mediterránea a matar, aparte de amable, simpática e hiperactiva. No vivo sin mis auriculares, ni mi música, así que lo más probable es verme con el pinganillo puesto. Me encanta cantar. Soy la maestra de los idiomas, de ahí que me hayan traído como estudiante de transferencia.-Dije, y pensé a ver si faltaba algo más.-Ah, y me enfado o me pongo triste en seguida, pero me animo igual de rápido. Y…Eso sería todo. Seh.
-Afirmas que eres hiperactiva, y no lo niego. Ya te ví en los patios de la otra escuela. Pero… ¿Eres hiperactiva de verdad?-preguntó el profesor.
-No, pero estoy a la raya. Un poquiiiiiito más y me consideran tal. Pero en teoría no.
-Entiendo. Bien, tu ficha ya está completa, ahora voy a explicar que hace ella aquí. Primero de todo, Izumi, conoce a tu hermana. De hecho, es su anfitriona.
-¿Su anfitriona?-me miró con recelo.- Espero que estés cuidando de ella como una reina.
-Como una reina no, pero sí como a mi hermana. Y es casi parte de la familia. Una amiga de los Fernandez que pide alojamiento, lo consigue con creces. Y la tratan mucho mejor que en un hotel.
-Hm. Bueno, ya sabía que la conocía, sin embargo.- Kento se sorprendió.- Me lo dijo en mi casa.
-Ah, entiendo. Bueno, también tengo otra razón para apuntarla al club: Su manera de improvisar bailes es magistral. Es única. Yo la he visto en acción. Es como un DDR con cada canción que juegas con un personaje concreto, a diferencia de que ella sabe muchos más pasos. Curioso, teniendo en cuenta que, según he oído, eres una negada al DDR.-El DDR (Conocido como Dance Dance Revloution) es un juego de ritmo que va de intentar copiar la coreografía mediante flechas.
-Pero una negada. Es algo sorprendente. Que nadie me invite al DDR, si eso, invitadme al Project: DIVA Arcade. Que ese se me da mejor.- Kento rió.
-Ya se verá. Bueno, sobre bailes… Creo que puede coger el ritmo de los que ya hemos bailado antes. Solo haría falta, si eso, enseñarle cómo hacer algún que otro paso, pero creo que con el resto se las puede montar bastante bien ella sola.
-No me lo trago.-dijo Akira, reticente.- Quiero una prueba.
-Bien…Vero, ¿Nos harías una muestra?- Dijo Kento mientras conectaba su móvil a unos altavoces. Yo asentí y me preparé. Puso “Crystalline”, una de las pocas canciones Vocaloid en inglés, cantada por Megpoid Gumi. Cerré los ojos y me dejé llevar por el ritmo. Mis pies se movían solos, al igual que mis brazos representando las palabras de la canción. Kento me dijo que parara, y le hice caso.
-Vamos a ver otro ejemplo. Algo más…”Calmado”.-Dijo, mientras cambiaba a “Tengoku e Ikou”, y me indicase que volviera a bailar, lo cual hice. Me movía sola, sin necesidad de que mi cerebro ordenase nada. No pensaba los movimientos, los sentía. Y seguían la canción a la perfección. Pronto, noté alguien bailando a mi lado. Era Akira, copiando mis movimientos. Luego se unió Bak, después Tatsuki, y por último, Izumi. Era perfecta sincronía. Un perfecto canon entre yo, quien ponía los pasos, y los estudiantes, que seguían tales pasos unos segundos atrás. El profesor se quedó mirando, con una sonrisa, y paró la música de repente. Paré de bailar, y ellos también. Kento asintió, y Akira me puso una mano en el hombro, jadeando.
-Sí que se te da bien el baile, sí.
-Desde luego.-comentó Bak.
-Bueno, gracias.-miré a los cuatro acompañantes: El único que no parecía para nada cansado era el peliblanco. Se ajustó ambos gafas y guantes, y me dedicó unos aplausos antes los cuales yo me incliné. Nos sentamos todos en sus puestos.
-Buen, veo que ya habéis podido comprobar que no mentía con Veronica. Es un don innato. En Barcelona ya estaba en pleno patio, bailando “Bad Apple”. Era un auténtico espectáculo.-Dijo el profesor. Me sentí halagada.
-Bueno, tampoco tanto. Me patillaba la mitad de los pasos.-reímos todos.
-Al menos es honesta.-dijo Bak, con una sonrisa. Yo le miré, y él me devolvió la mirada, con un pequeño guiño al que correspondí. Poco después nos centramos finalmente en lo que era esencial, y fuimos trabajando sobre como introducirme en el canal (Porque sí, tienen canal en Nico Nico, y en Youtube), y en diferentes bailes que se podrían realizar, cosa que duró aproximadamente una hora.
Una vez acabamos, nos fuimos Izumi y yo a la que era mi nueva casa. Saludamos, dejamos las cosas en nuestra habitación, y nos pusimos a hacer los deberes. Una vez más, me parecieron simples, aunque aún le tenía que pedir ayuda a mi anfitrión. En una de esas ayudas, trabajando con el segundo libro que tenía él de deberes, vi que ese libro no era suyo. De hecho, ni siquiera era de su curso: Era del mío. Sou me notó curiosa, y me apartó la cara del libro empujándome gentilmente hacia una postura recta.
-Ese libro es de mi curso.-Dije. Él asintió, renegado.- ¿De quién es?
-…De Bak.- ¿Qué? Me quedé de piedra.-Y tengo más que no son míos…-sacó dos más, uno de su curso y uno del curso superior. Todos de lo mismo.-Estos son de Akira, y de Tatsuki.
-… ¿Virgo?
-¿Eh?
-Si eres Virgo.
-Sí… ¿Cómo lo has sabido?
-Por que a los Virgo SIEMPRE les endosan todo el trabajo. SIEMPRE.-se tapó la boca por un momento, mientras asentía.
-¿Y tú, que signo eres?
-¿Yo? Puessss…Leo, con luna en Escorpio, ¿Por?
-Saberlo, nada más.-me dijo. Le ofrecí mi ayuda, aunque él la rechazó amablemente. Guardé mis libros en la mochila, y me dispuse a escuchar música, no sin convenientemente avisar al atareado que me avisaran si me llamaban. Entonces, pensé en algo, y me saqué uno de mis auriculares.
-Un momento, ¿Te han pedido que les hagas tú los deberes?
-Así es.
-Pero…Eres miembro del Comité Disciplinario, ¿no?
-Así es.
-¿No puedes hacer que los castiguen? ¿Y no te puede caer una sanción bastante grande si te pillan haciendo los deberes de otros tres?
-Kento nos respalda en ambos casos.-Seguía cortante. Aunque en casa parecía más abierto, todo sea dicho. Sin embargo, seguía siendo…Él. Seguí haciendo los deberes, pidiendo ayuda puntualmente aún, y cuando acabé, me estiré en la cama y me puse los auriculares. Avisé a Izumi de que por favor me diera un toque si nos llamaban, a lo cual respondió con un simple asentimiento, volviendo a hacer los deberes de sus compañeros. Acabó en relativamente poco tiempo (Unas dos horitas, más o menos, teniendo en cuenta que un libro era de un curso superior), y una hora después nos vino a buscar Tanaka. Me quité los auriculares, y me incliné para recibirle. Izumi se quedó estático, y el padre se inclinó como respuesta hacia mí. Pidió pasar, y los dos aceptamos. Primero preguntó por mi tardanza. Sou le respondió, diciendo que me habían integrado en ARS Magna junto a él. Tanaka no hizo más que mirarme y asentir. Y yo intentaba no poner una cara de desconcierto muy grande.
-¿Cómo es que has subido aquí, Padre?- Le preguntó el peliblanco. “¿Y por qué le tratas de “Padre”? ¿Formalismos hasta con tu familia?” Tenía ganas de preguntarle.
-Oh, era para explicaros vuestra nueva…”situación”.-Acentuó las comillas marcándolas a los dos lados de la cabeza.
-¿Nueva situación?-Pregunté, curiosa.
-Quiero que tengáis en cuenta vuestra posición. Vais a estar juntos un mes. Comiendo, cenando, durmiendo, en la misma casa. Así que…Como sé que Izumi no suele abrirse mucho con los demás, y que tú eres catalana,-“Oye, que tampoco es para tanto.” pensé.- básicamente quiero que penséis en lo que vais a ser.
-… ¿Compañeros de habitación?- Comentó Izumi. Me costó aguantarme la risa.
-Básicamente quería dejar claro que un año es mucho. Y que ser hermanos…no os va a hacer daño. –ESPEEEEEERA. ¿Qué? ¿Iba a ser mi hermano por UN AÑO?
-Padre, ¿A qué te refieres?-Parecía que no era eso lo que habían acordado.
-A que tendréis que estrechar bastante vuestra relación.-solté un suspiro de alivio. Por un momento pensé que me habían adoptado.
-Lo tenemos bastante claro. Aun así, gracias, Padre, por el consejo.
-De nada. Ah, y Veronica…Considéranos a Hayashi y a mí tus padres durante tu estancia si te va mejor.-Se me hacía rara la palabra “Padre” para referirme a Tanaka, mucho más “Papá”. Aún así, haciendo alarde de mis dotes como actora, le respondí con un simple “Vale, papá.”. Tanaka se fue, y yo me quedé estática hasta que la puerta se cerró. Izumi me miró a mí, y yo a él.
-Solo compañeros de habitación.-Le dije.
-Sí.-suspiré, y me volví a poner los auriculares. Poco tiempo después de la charla nos llamaron para cenar, y acudimos al momento, o al menos, lo más rápido que pudimos.
Esa noche, para cenar había sushi. Comí un bocado, y…Oh, por Dios. El mejor sushi que me había comido en mi vida. Tanaka empezó a hacer una broma muy recurrente en mi casa, antes de llegar a Japón. Es…difícil de explicar. A ver, cuando una comida está buena, a veces los humanos sueltan un pequeño “Mmm…”. Bueno, pues la broma consistía en básicamente comunicarse con eso. Al poco tiempo siguió Hayashi, y luego empecé yo. Izumi no pareció seguirnos el juego, pero nos reímos igual. El resto de la cena prosiguió como normalmente, y una vez hubimos acabado, y hubimos hecho un poco de sobremesa y todo, nos dirigimos a nuestra habitación. Nos cambiamos, cada uno por separado, y nos estiramos en nuestras respectivas camas. Seguía teniendo insomnio (-Inserte aquí ululato de búho hiperactivo-), por lo que me levanté, y me senté en la silla del piano. Sin tocarlas, acaricié las teclas con suavidad. Izumi, también con insomnio, se estiró mirando al techo, molesto, y me miró ante el piano, asi hipnotizada. Se levantó y se acercó a mi espalda. Miraba como las teclas me encantaban, y finalmente, empecé a tocar. Mi melodía era sencilla, la parte melódica, sin acompañamiento, de Tetris. Seguido, toqué una canción catalana típica que da igual que nombre, porque nadie la va a entender si la buscáis, y me quedé tocando una nota grave varias veces. Volví a tocar la melodía del Tetris una, y otra, y otra, y otra vez…
-Pensé que no sabías tocar el piano…-Oí la voz de Sou detrás de mí.
-Y no sé…Solo sé estas melodías de oído.- Se sentó a mi lado, y empezó a tocar el acompañamiento para el Tetris. Yo toqué la melodía a su mismo ritmo, el cual me costaba seguir debido a que era más bien rápido. Cada vez me costaba más…Espera… ¿Estaba aumentando la velocidad del ritmo base? Aún así, no dejé de tocar hasta que hice un error. Los dos paramos a la vez.
-Gracias, Izumi…
-¿Por qué?- Su voz era solemne, aún en susurros.
-Por acompañarme. Y por ponerme el reto.
-De nada.-Se levantó, pero yo toqué una melodía singular. Era de “El Paradiso”, una canción para piano que también estaba tocando a oído. Apenas nueve notas (Contadas) que acerté por racha fueron suficientes para hacer que el peliblanco se parara en seco y se girara. Solo dejó ir un susurro, “Nuestro Paradiso…”. Susurro que yo no entendí. Dejé de tocar y me estiré en la cama, y el hacía lo mismo. Cerré los ojos, y en menos que lo supe, ya estaba durmiendo como un bebé.
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